dos veces sexo

Tuve dos veces sexo con Tomás, no recuerdo dónde. Era yo quien provocaba el placer a ambos: Tomás gemía y le preguntaba si le gustaba. Sentía nítidamente oleadas de placer cada vez que me movía. Muy diferentes a los orgasmos que siento cuando sueño, pero muy parecidos a los que siento cuando tengo sexo montando a Tomás.

 

En otra parte del sueño, estaba en mi oficina. Jorge estaba trabajando en algún proyecto con otros investigadores, incluyendo a Armando. Como está frente a mi oficina, fueron a preguntarle algo a Armando, y yo escuchaba su discusión. En el monitor de mi computadora había figuras, curvas de Lissajous. Jorge tocaba a mi puerta, y me decía que había descubierto que lo de las soluciones avanzadas y atrasadas que habíamos hecho más de un año estaban mal, y que lo sentía. Yo le decía que sí, que no importaba; al parecer ya había descubierto que estaba mal pero no había dicho nada. Una rubia, joven, desconocida, de cabello como el de Hilda en preparatoria, quería entrar a la oficina por una nueva puerta que estaba del lado del ventanal (que da al jardín central), pero la puerta estaba clausurada y era evidente que no podría entrar por ahí, sino por el pasillo, como gente normal. Como no abríamos la puerta, se regresó desconcertada. Toqué la ventana para decirle que la entrada era por otro lado, pero no me vio ni me escuchó.

 

Tula se enfermaba, y yo le explicaba fuera de un salón que parecía su oficina que podía ver médicos dentro de CU que no le cobrarían nada.  Le explicaba dónde ir a ver médicos internistas, generales, etc.

 

Regresaba a casa de mis papás por ropa y zapatos. Lety quería quedarse con mis botas rosas Cat, pero me enojaba y se las quitaba. Después, seguía buscando y viendo ropa de mis hermanas, ropa que podría llevarme y robarla, pero no me quedaba ninguna.

 

Entraba a un súper que al parecer estaba en otro país. Iban a cerrarlo porque la comida árabe que todo mundo quería comprar se había agotado. Estaba en el pasillo de las pastas, y después de escuchar el anuncio, Lorena fue a buscarme para que saliéramos porque la compra había fracasado. Pero había bolsas de cous cous, más largo como si fueran fideos cortados, cous cous alargado, muchas marcas de cous cous. No recuerdo si compré o no el cous cous.

 

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