Hace dos días soñé que Jorge me besaba, dos veces. El primer beso me tomó por sorpresa, así que no abrí la boca y me quedé pasmada, pensando en Tomás. El segundo beso me fue dado porque no hubo respuesta al primero, pero seguía pensando en Tomás y al final me dejé llevar. Pero no resultó tan placentero como me lo hubiera imaginado en tiempos pre-Tomás.
Es una lástima no haber tenido este sueño hace más de dos años. Ahora hasta mi inconsciente conspira contra cualquier otro hombre que no sea Tomás quiera besarme o abrazarme o tener sexo conmigo en mis sueños. No importa porque Tomás es aún muy sexy y guapo en mis sueños.